Centro de Reumatología - Hospital Metropolitano

Centro de Reumatología

¿Qué hace un médico especialista en reumatología?

Un reumatólogo es un especialista en medicina interna que recibió entrenamiento adicional para el diagnóstico correcto y tratamiento de enfermedades del sistema musculoesquelético, dentro de las cuales están las enfermedades autoinmunes. Estas enfermedades generalmente afectan las articulaciones, músculos, huesos, tendones, pero también pueden afectar piel, órganos internos y prácticamente cualquier estructura del cuerpo humano.

Los síntomas más comunes que se presentan en pacientes con enfermedades reumatológicas son el dolor (músculos, tendones o articulaciones), la hinchazón, el cansancio y también los brotes cutáneos (un ejemplo muy típico de esto es la psoriasis).

Las enfermedades autoinmunes se pueden presentar en cualquier momento de la vida, desde el nacimiento hasta la vejez. Sin embargo, se presentan más frecuentemente entre los 20 y los 40 años. También se presentan más comúnmente en mujeres, esto relacionado a factores hormonales.

El diagnóstico de enfermedades reumatológicas no siempre es fácil debido a que una enfermedad específica se puede presentar de diferentes maneras e incluso puede no ser detectada por los exámenes de laboratorio que se encuentran disponibles con este propósito.

¿Cuándo se debe consultar con el reumatólogo?

Cualquier persona puede experimentar dolor articular o muscular intermitentemente. Cuando el dolor no se resuelve y se vuelve crónico, una cita con un reumatólogo es necesaria. Con más razón si hay antecedentes familiares de enfermedad reumatológica o si los síntomas siguen empeorando con el tiempo. Una enfermedad reumatológica sin diagnóstico y tratamiento puede producir daño permanente en articulaciones, músculos y órganos internos.

En su cita con el reumatólogo se realizará una historia clínica y examen musculoesquelético completo, de ser necesario se realizarán exámenes de sangre y radiológicos (rayos-x, tomografía, resonancia magnética). Una vez que se ha recogido toda la información, el reumatólogo puede realizar un diagnóstico correcto, lo cual lleva a un pronóstico y tratamiento oportuno. En algunas ocasiones el diagnóstico se puede hacer en la primera visita, pero en otros casos más complejos puede tomar más tiempo.

En muchas ocasiones el reumatólogo trabaja en forma conjunta con otros especialistas como ortopedistas, internistas, nefrólogos, cardiólogos y cirujanos, entre otros.

¿Qué son los medicamentos biológicos usados en la reumatología?

La reumatología es la rama de la medicina que trata principalmente con las enfermedades que afectan los diferentes componentes del aparato musculoesquelético incluyendo articulaciones (unión entre dos huesos), huesos, tendones y músculos. El ámbito de la reumatología también incluye enfermedades autoinmunes sistémicas. Éstas son enfermedades que, producto de un sistema inmune hiperactivo y disfuncional, producen inflamación potencialmente en cualquier parte del cuerpo humano incluyendo órganos internos como pulmones, corazón y riñones entre otros. Ejemplos de estas enfermedades son: la artritis reumatoide, el lupus eritematoso sistémico, el síndrome de Sjögren, la artritis psoriásica, la escleroderma y la espondilitis anquilosante. La inflamación sistémica en estas enfermedades también puede afectar los componentes del sistema musculoesquelético antes mencionado y es por esto que la artritis es un síntoma muy común en nuestros pacientes. Por este motivo que los medicamentos que se usan en reumatología funcionan diciéndole al sistema inmune que empiece a funcionar correctamente. A esto también se le podría llamar “suprimir” el sistema inmune y es por esto que a los pacientes que toman estos medicamentos se les conoce como pacientes inmunosuprimidos.

A través de los años los medicamentos usados en reumatología han ido evolucionando con el objetivo de reducir al máximo posible los efectos adversos. Los medicamentos más antiguos usados en reumatología son los denominados esteroides, que actualmente todavía se utilizan ampliamente y que también son conocidos como prednisona, prednisolona, dexametasona, betametasona y deflazacort, entre otros. Estos medicamentos tienen gran utilidad a la hora de manejar enfermedades reumatológicas sistémicas. Sin embargo, lamentablemente también potencialmente producen graves efectos adversos, sobre todo con el uso crónico, incluyendo aumento del riesgo de infecciones, osteoporosis, diabetes, hipertensión arterial y cataratas en los ojos, por mencionar algunos. Por esta razón, a pesar de que los esteroides son todavía ampliamente utilizados en el mundo de la reumatología, siempre se busca utilizar la menor dosis posible por el menor tiempo posible.

Con el pasar de los años se fueron identificando medicamentos que pueden cumplir la función de los esteroides sin producir los graves efectos adversos mencionados anteriormente. Medicamentos como la hidroxicloroquina (Plaquinol), el metotrexate, la leflunomida (Arava), también denominados “ahorradores de esteroides” cumplen este propósito y han contribuido mucho al bienestar de nuestros pacientes, ya que pueden controlar la enfermedad con posibles efectos adversos mucho menos severos que los esteroides y mucho más manejables en caso de que se presenten. Lamentablemente, continúa existiendo un grupo de pacientes que no responde bien a estos medicamentos y por lo tanto siguen sufriendo las consecuencias, ya sea por la enfermedad que padecen o por los posibles efectos adversos de los esteroides.

Es a inicios de los años 2000 fue cuando salió el mercado el primer medicamento “biológico” para uso en reumatología, denominado infliximab (Remicade). Posteriormente continuaron saliendo al mercado nuevos medicamentos de este tipo, incluyendo medicamentos como etanercept (Enbrel), adalimumab (Humira) y posteriormente rituximab (Rituxan). Estos medicamentos, al bloquear partes más específicas del sistema inmune (al contrario que los esteroides), revolucionaron el mundo de la reumatología y permitieron darle esperanza a pacientes en los cuales los medicamentos más antiguos no estaban funcionando. Con el pasar de los años y hasta la actualidad han continuado saliendo nuevos medicamentos de este tipo, los cuales han fortalecido el arsenal terapéutico de los reumatólogos y por lo tanto, mejorado la calidad de vida de pacientes con enfermedades reumatológicas sistémicas.

Los medicamentos biológicos se pueden administrar de diferentes maneras incluyendo la vía oral (pastillas), la vía intravenosa (infusiones en la vena) y la vía subcutánea (inyecciones bajo la piel). Siempre y cuando se utilicen bajo la supervisión estricta del reumatólogo, son ampliamente seguros y efectivos.

¿En qué consiste nuestro Centro de Reumatología?

En el Hospital Metropolitano contamos con un equipo de farmacéuticos, enfermeros y médicos, con amplia experiencia en el uso y administración de estos medicamentos. También facilitamos la aprobación de los mismos por parte de las diferentes compañías de seguros con las que trabaja el hospital. Con esto buscamos ofrecer a la población costarricense el tratamiento de las enfermedades reumatológicas más moderno, al nivel de los estándares internacionales y de esta manera mejorar la calidad y expectativa de vida de nuestros pacientes que padecen enfermedades reumatológicas.

¿Quién es nuestro director?

El Dr. Bonilla Trejos se graduó de la Escuela de Medicina de la Universidad de Costa Rica en el año 2000. Después de trabajar por un tiempo como médico general en Río Frío de Sarapiquí y en la Clínica Integrada de Tibás, viajó a Syracuse, Nueva York donde completó sus especialidades en medicina interna y reumatología en Upstate Medical University de la Universidad Estatal de Nueva York.

Ha ejercido como reumatólogo en el Hospital de Veteranos de Pittsburgh, Pennsylvania, en el Hospital San Juan de Dios, también fue profesor universitario para la UCR y del postgrado en reumatología del CENDEISSS. Más recientemente, en SUNY Upstate Medical University también ejerció como profesor universitario.

El Dr. Bonilla ha participado como investigador en múltiples ensayos clínicos donde el lupus eritematoso sistémico ha sido su principal interés. Tiene múltiples publicaciones en revistas médicas internacionales. En el campo de la reumatología trata múltiples enfermedades relacionadas con trastornos musculoesqueléticos y trastornos autoinmunes, incluyendo: dolor articular, dolor generalizado, fibromialgia, gota, lupus, artritis psoriásica y reumatoide, entre otros.